Tal vez sea tarde para comprender que a donde yo voy no me lleva tu tren;
tal vez sea yo quien se calle esta vez, tengo que colgarte te llamo después. Vuelvo a escribir con la luz apagada, estoy sin estar y pierdo la calma.
Huyendo del daño que hacen tus palabras, no miro tus fotos ni leo tus cartas.
Otro día más que se va del calendario, mientras grita que no va a volver jamás.
Me vuelve a dejar con la duda en los bolsillos y el silencio propio de la soledad.