Tú a mi me has enseñado a amar, a pensar en todo momento en la persona a la que se quiere, a sentir, me has enseñado a compartir momentos, ilusiones, compartir nuestras propias vidas. Me has enseñado a contemplar una puesta de sol, a ver mis ojos empañados por emoción reflejados en los tuyos también borrosos, a conseguir evadirme del tiempo durante meses.